
La lactancia materna es un viaje único y especial entre tú y tu bebé. Pero, tarde o temprano, llega el momento de preguntarse: ¿hasta cuándo amamantar es recomendable?
La verdad es que no hay una respuesta única, ya que cada familia y cada bebé son diferentes. Por eso, hoy quiero compartir contigo todo lo que necesitas saber sobre el destete, mis recomendaciones como pediatra y consejos prácticos para hacerlo de forma gradual y respetuosa.
¿Qué es el destete?
El destete es el proceso de reemplazar gradualmente la leche materna por otros alimentos o líquidos, como la fórmula o la leche en vaso. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que el bebé sea amamantado exclusivamente durante los primeros seis meses y, a partir de ahí, se incorpore la alimentación complementaria. Pero la lactancia materna puede continuar más allá de ese tiempo si tú y tu bebé lo desean.
Algunos bebés se destetan antes, otros un poco más tarde. Lo importante es que el destete sea un proceso gradual para que tanto tú como tu bebé se adapten bien a los cambios.
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¿Cuándo es el momento adecuado para dejar de amamantar a mi bebé?
No hay una fecha exacta para todos los niños, pero hay algunas señales que pueden indicar que tu bebé está listo para el destete:
- Interés en otros alimentos: Si ya está comiendo alimentos sólidos y muestra menos interés en el pecho, es una buena señal.
- Mayor independencia: Algunos bebés empiezan a preferir otras fuentes de nutrición, como el biberón o el vaso, en lugar del pecho.
- Crece y se desarrolla bien: Si tu bebé está saludable, creciendo bien y alcanzando sus hitos de desarrollo, puede que sea un buen momento para empezar el proceso de destete.
En general, la mayoría de los expertos sugieren que la lactancia materna puede continuar hasta el primer año de vida o más, dependiendo de las necesidades y deseos de la madre y el bebé. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda amamantar hasta los dos años o más, pero siempre es algo que debes decidir con base en lo que funcione mejor para ti y tu pequeño.
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¿Cómo dejar de amamantar a tu bebé de forma gradual?
El destete debe ser gradual para evitar molestias tanto para ti como para el bebé. Aquí tienes algunos consejos prácticos:
Paso 1: Elige una sesión de lactancia para comenzar el destete
Puedes empezar por eliminar una toma de leche al día. Algunas madres optan por la última toma de la mañana, ya que es cuando el bebé suele estar menos interesado en amamantar.
Paso 2: Sustituye gradualmente
Una vez que tu bebé se acostumbre a la idea de no amamantar en esa sesión, sustituye la siguiente toma por un biberón o un vaso con leche. Hazlo poco a poco, para que él no se sienta demasiado desconcertado.
Paso 3: Ve eliminando tomas progresivamente
Con el tiempo, ve sustituyendo las tomas una a una. Recuerda hacerlo de forma suave y sin presiones, y si tu bebé muestra señales de querer seguir amamantando, puedes darle un poco más de tiempo.
Paso 4: Mantén la calma si hay molestias
Si sientes que tus pechos están demasiado llenos o doloridos, puedes extraer solo la cantidad necesaria para aliviarte. Con el tiempo, tu cuerpo se ajustará a la nueva rutina y producirá menos leche.
¿Qué pasa con la alimentación complementaria?
A medida que avanzas en el proceso de destete, la alimentación complementaria juega un rol fundamental. Desde los seis meses, se recomienda que los bebés comiencen a probar alimentos sólidos, como purés, frutas, verduras, cereales, etc. Esto no solo ayuda a nutrir a tu bebé, sino que también facilita la transición del pecho a otros alimentos.
Es importante recordar que la lactancia materna sigue siendo una fuente clave de nutrición y confort, incluso cuando tu bebé comienza a comer alimentos sólidos. La leche materna sigue aportando beneficios como nutrientes vitales y anticuerpos que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico de tu bebé.
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Beneficios de la lactancia materna prolongada
Aunque en muchas culturas se desteta a los bebés antes de los dos años, la lactancia prolongada tiene muchos beneficios tanto para el bebé como para la madre. Entre ellos:
- Desarrollo emocional: La lactancia materna fortalece el vínculo entre tú y tu bebé, promoviendo un desarrollo emocional más seguro y estable.
- Beneficios para la salud: Los bebés que son amamantados por más tiempo tienen menos probabilidades de desarrollar infecciones y enfermedades, y algunos estudios incluso sugieren que tienen mejores resultados en cuanto a salud mental y desarrollo cognitivo.
- Beneficios para la madre: Las madres que amamantan por más tiempo también disfrutan de beneficios para su salud, como un menor riesgo de cáncer de mama y ovario, y una recuperación más rápida después del parto.
¿Qué hacer si el destete es inesperado?
A veces, el destete no es algo planeado. Ya sea por razones de salud o circunstancias imprevistas, dejar de amamantar a tu bebé de manera repentina puede ser emocionalmente desafiante para ambos. Si esto ocurre, trata de ser paciente contigo misma y con tu bebé. Apóyate en otras formas de contacto físico y afectivo para mantener el vínculo, y busca ayuda si lo necesitas.
Conclusión: hasta cuándo amamantar depende de ti y tu bebé
Recuerda que cada bebé es diferente y no hay un “momento perfecto” para dejar de amamantarlo. Lo importante es que tanto tú como tu bebé estén listos y cómodos con el cambio.
Si aún tienes dudas sobre hasta cuándo amamantar u otros temas relacionados con el bienestar de tu bebé, estoy aquí para acompañarte en este proceso. Agenda tu cita conmigo hoy.
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