
La transición entre la lactancia materna y la alimentación complementaria suele ser un tema común en mi consultorio. Como pediatra, sé que para muchos padres este paso viene cargado de dudas e incluso miedos.
Por eso mi objetivo es ayudarte a entender que este proceso no tiene que ser complicado. Con información clara y un poco de paciencia, verás que la lactancia materna y la alimentación complementaria pueden convertirse en etapas muy bonitas para ti y tu bebé.
¿Qué es la lactancia complementaria?
Muchas familias me preguntan: “Doctora, si ya empezamos a darle comida al bebé, ¿eso significa que dejamos la lactancia?”.
La respuesta es no.
La lactancia complementaria no significa sustituir, sino añadir alimentos sólidos y semisólidos a la dieta de tu bebé a partir de cierta edad, siempre manteniendo la leche materna como la base de su nutrición.
Lo recomendable es que durante los primeros 6 meses de vida, la leche materna (o fórmula, en su defecto) siga siendo su principal alimento. Los nuevos alimentos entran en escena para aportar nutrientes extra y ayudar al bebé a familiarizarse con distintos sabores y texturas.
¿Cuándo complementar la lactancia materna?
La recomendación general, respaldada por la OMS y la Academia Americana de Pediatría, es iniciar la alimentación complementaria alrededor de los 6 meses.
Pero además de la edad, lo importante es observar señales de que tu bebé está listo, por ejemplo:
- Puede mantenerse sentado con apoyo.
- Ha perdido el reflejo de extrusión (ya no “empuja” la comida con la lengua).
- Muestra interés por los alimentos cuando alguien más come.
- Coordina sus manos para llevar objetos a la boca.
Si identificas estas señales, es un buen momento para empezar a pensar en iniciar alimentación complementaria de forma segura y progresiva.
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Cómo iniciar alimentación complementaria paso a paso
Haber tenido el privilegio de acompañar a muchas familias en este proceso me ha mostrado una y otra vez que no hay un único camino correcto para iniciar la alimentación complementaria. Sin embargo, existen algunas pautas que, sin lugar a dudas, te ayudarán a que el proceso no solo sea mucho más llevadero, sino que tú y tu bebé puedan llegar a disfrutarlo juntos.
- Empieza poco a poco. Introduce un alimento a la vez y observa la tolerancia. Esto es especialmente importante con alimentos que pueden causar alergias a tu bebé.
- Ofrece variedad. Verduras cocidas, frutas suaves, cereales integrales y luego proteínas.
- Juega con texturas. Papillas y purés son una opción, pero también puedes explorar el Baby Led Weaning (BLW), siempre con alimentos blandos y en tamaños seguros.
- Paciencia. Al principio comerán muy poquito y es normal. Recuerda que la leche sigue siendo su principal fuente de alimento.
- Evita riesgos. Nada de miel antes de los primeros dos años. Evita también alimentos duros, pequeños o con los que se puedan atragantar fácilmente.
¿Qué pasa con la lactancia materna después de empezar la alimentación complementaria?
Como ya mencionaba anteriormente, la lactancia materna no se detiene al iniciar los alimentos sólidos. De hecho, la lactancia sigue siendo la base de la nutrición durante al menos el primer año de vida.
Piensa en los alimentos como una práctica para el bebé: aprender a masticar, descubrir sabores, tocar, oler, explorar. La leche, en cambio, sigue siendo la principal fuente de energía y nutrientes.
Lo ideal es mantener una lactancia exclusiva al menos hasta los 6 meses y, a partir de allí, continuar con la lactancia materna junto con la alimentación complementaria. En algunos casos, la lactancia puede mantenerse durante los primeros 2 años o más, siempre que mamá y bebé lo deseen.
Esto es lo que conocemos como lactancia extendida y trae múltiples beneficios nutricionales, emocionales e inmunológicos para el niño.
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Consejos finales de mi experiencia como pediatra
Antes de terminar, quiero compartirte algunos consejos basados en mi experiencia como pediatra acompañando a muchas familias en este proceso:
- No compares el ritmo de tu hijo con el de otros niños, cada bebé tiene su propio proceso.
- Disfruta el momento. La alimentación no solo es nutrición, sino también es vínculo y aprendizaje.
- Consulta siempre que tengas dudas. Los pediatras estamos aquí para orientarte sobre qué alimentos ofrecer, cómo progresar y cómo manejar reacciones o dificultades.
Estoy aquí para acompañarte
La lactancia materna y la alimentación complementaria no son etapas separadas, sino procesos que se acompañan y se enriquecen mutuamente. Al iniciar este camino, tu bebé no solo se nutre, sino que también explora, juega y aprende.
Y recuerda, estoy aquí para acompañarte. Si necesitas orientación personalizada sobre cómo iniciar la alimentación complementaria según las necesidades de tu bebé, te invito a agendar una consulta conmigo para construir juntos un plan seguro y adaptado al contexto y las necesidades específicas de tu familia.


